El esperadisimo segundo disco de Josele Santiago ya está en las tiendas. El disco está compuesto por once magnificas piezas, que seguro que, como todo lo que hace Josele, no podremos dejar de escucharlas.
¿Qué podemos encontrar en ese mundo de Josele?
A saber:
Las cosa fingen.-Reflexión a medio tiempo sobre la re lación entre el hombre y sus cosas en tiempos de mudanza emocional.
Baile de peces.- Rock semiacústico con aires de music-hall para dibujar la coreografía de los peces que acompañan a nuestro héroe, mitad Huckleberry Finn, mitad cantante de un vodevil musical surrealista.
En tu estampa.- Lo más parecido a una ortodoxa balada de piano como vehículo de un poema críptico, pero que nos llega lleno de imágenes de belleza cercana.
Pensando no se llega a ná.- Rock suave con la guitarra de Pablo Novoa haciendo diabluras y una letra que previene contra las sobredosis de reflexión y en beneficio de la acción directa.
Ñam Ñam.- En el delicado rol de crooner eléctrico, Josele va deslizándose sobre el órgano de Lucca Frasca para relatar nada menos que el invento del beso, que tuvo lugar, como no, en el marco incomparable de un bar.
Farol.-Tema preñado de casticismo, contiene algunos de los mejores versos del disco - "Y me sirve dolor, cuando le he pedido alegría…" con los que revestir a uno de esos tiernos perdedores que ahogan su peripecia personal en océanos de alcohol.
Perdedores en todo, menos en dignidad.
Luna nueva.- Canción de base acústica que parece escrita para ser interpretado de la noche, al aire libre, delante de un fuego y excelentemente bien acompañado. Otro lujo íntimo de Josele.
Garabatos.-La conexión brasileña-rumbera de aquella manera para otra extraña pieza en la que resulta delicioso dejarse llevar por el cello y en la que Josele canta más rítmico que nunca, gracias a la especial conjunción de Ricardo Moreno, a la batería, y José Luis Hernández McCartney, al bajo.
Santo de nadie.- Otra historia de inadaptados o más bien de adaptados a su propia rueda únicamente la de ese ladrón de entierros que vive entre las notas de la canción.
Sin remedios.-Josele, de este lado del cristal, ejecuta otra pieza de rock a ritmo vacilón y guitarra que traza ácidos arabescos en el suave desarrollo final.
Buonanote Fiorellino.-De propina, Josele hace suyo esta hermosísima canción de Francesco De Gregori. Bello final para un disco.
Decididamente, he aquí estampas sonoras con suficiente material como para impresionarte y, tocado, obligarte a que te acerques a ellas. Penetra en ese mundo interior que Josele Santiago guarda a buen recaudo y en el que las cosas son casi siempre muy distintas a lo que parecen. Haz la prueba, entrégate y disfruta de lo que este disco encierra. Será como descubrir un buen libro o una buena película: te dejará buen sabor de boca y suficientes imágenes en la cabeza como para que, mucho tiempo después de haberlo oído, aún sigas pensando en él.
(Extraido de www.joselesantiago.es )
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